Quién soy

SOY LAURA HERMOSILLA
1986
Artista visual e historiadora del arte
Mi formación está en constante crecimiento y evolución, como considero natural en cualquier artista.
Comencé en academias de arte privadas, en Valladolid, desde 1986 hasta 1990, siempre de manera intensiva, horas y horas que compaginaba con la formación académica.
A continuación, me licencié en Historia del Arte en la Universidad de Valladolid. Iniciando enseguida mi trayectoria profesional a partir de 1996. Momento en que me trasladé a un pequeño pueblo de Granada, llamado La Mamola.

1996
Trayectoria artística
Durante diez años di clases de dibujo y pintura y también trabajé haciendo encargos artísticos, especializándome en retrato.
El dibujo, en todas sus vertientes, y la pintura al óleo son mis técnicas favoritas, aunque también disfruto el acrílico, la acuarela y las tintas.
Fluctúo en cuanto al estilo, de lo expresionista a lo impresionista, pasando por el realismo. Y siempre en torno a lo figurativo, pues los retratos y el desnudo del natural, la expresividad de la figura humana, son mi pasión.

15 años
Una vida entre pinceles
Mucho he disfrutado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, a lo largo de los casi quince años que he vivido allí, en sus talleres de desnudo con modelos del natural. Un verdadero lujo artístico. Aparte, hago mis pinitos también en paisaje y temática arquitectónica y urbana.

2023
Un sueño hecho realidad
Desde 2023 vivo en Toro (Zamora) y dirijo la Escuela de Dibujo y Pintura “Crece con Arte”, un reto profesional y artístico con el que pretendo seguir haciendo mis propios proyectos por un lado, y enseñar lo que sé de arte a las personas de Toro de todas las edades y niveles artísticos, por otro.
Con pasión y alegría, muchas ganas de jugar y aprender, estamos logrando hacer un espacio creativo de lo más acogedor y estimulante que, también como Asociación Cultural, confiamos en que llegará muy lejos. Para mí, es mi sueño hecho realidad.



ASÍ NACIÓ CRECE CON ARTE
Los comienzos
En agosto de 2023 comienza la andadura de la Escuela de Dibujo y Pintura “Crece con Arte”, en Toro (Zamora). Fruto de un intenso deseo, gestado a lo largo de los años. Gracias a que se dan las condiciones necesarias, pude por fin poner en marcha este acogedor espacio creativo donde retomar y dar rienda suelta a tres de mis grandes pasiones: mis propios proyectos artísticos, la enseñanza de las artes visuales y, sobre todo, JUGAR.
Aprender enseñando
Dar clases de arte, como alumna primero y después como profesora, me motiva constantemente a aprender y mejorar.
Es un privilegio trabajar rodeada de personas creativas, talentosas y expresivas, y mi objetivo es alentar esas mismas cualidades en el alumnado que viene a la escuela. Transmitiendo mis conocimientos de las distintas técnicas:
dibujo a grafito, sanguina, carboncillo, pastel; pintura al óleo, acrílico, gouache, tinta, acuarela…
Y el manejo de todos los aspectos que configuran una obra artística:
dibujo, composición, color, interpretación, análisis de formas, creatividad e imaginación.
El arte como juego
Para mí, lo primordial es lograr que este aprendizaje se consiga mediante el concepto de juego. Exaltando el placer y la diversión que el acto creativo produce, al margen de lo positivo o negativo que se quiera expresar.
Hay que alejar el temor a “hacerlo mal” y el perfeccionismo cuando es improductivo y paralizador. Pues son frenos que hieren de muerte al arte, cuya práctica ha de ser el juego que nos enseña y nos ayuda a vivir.
El arte como camino de expresión
El arte, a mi modo de ver, es sobre todo un camino de expresión, una fuente de felicidad y diversión que nos permite concentrar nuestra atención en crear obras que nos comunican con nuestra alma y con los demás.
Es una necesidad que, desde la más tierna infancia, nos sale de manera natural.
El arte como refugio
El arte es también el refugio al que acudir cuando sufrimos y necesitamos tiempo y espacio. El territorio donde es posible ser libre, marcar reglas propias y dejar fluir sentimientos e ideas.
Es mucho más que estética: es ética, reivindicación personal, social y política. Un espacio donde podemos mostrar con toda crudeza aquello que nos daña el alma y necesitamos exteriorizar para sanar.
El arte que sana
Porque el arte sana. Es un bálsamo para el espíritu y el cuerpo, y nos ayuda a escapar de las exigencias de la rutina cotidiana, donde el estrés, las preocupaciones y los deberes, muy a menudo, nos impiden hasta respirar.
Una cosa muy seria que conviene tomarse a mucha RISA
El arte es una cosa muy seria que conviene tomarse a mucha risa, y en Crece con Arte nos dejamos la piel para hacerlo posible.